
Visitar Oviedo no tiene por qué ser caro. De hecho, una de las mejores formas de conocer la capital asturiana consiste precisamente en caminar por sus calles, descubrir sus plazas, entrar en sus parques y disfrutar de algunos de sus rincones más conocidos sin necesidad de pagar una entrada.
La ciudad tiene un tamaño perfecto para recorrerla a pie y cuenta con una interesante combinación de patrimonio, zonas verdes, esculturas y espacios urbanos. Además, algunos de sus principales atractivos están al aire libre, por lo que se pueden disfrutar cualquier día sin gastar dinero.
Si estás preparando una escapada y quieres controlar el presupuesto, estas son algunas propuestas para disfrutar de Oviedo gratis o prácticamente gratis.
El centro histórico es probablemente el mejor punto de partida para conocer Oviedo sin gastar un euro. Basta con ponerse un calzado cómodo y comenzar a caminar para encontrar buena parte de los edificios y plazas que explican la historia de la ciudad.
La plaza de la Catedral puede ser el inicio de la ruta. Desde allí se puede continuar hacia la plaza de la Constitución, el Ayuntamiento y las calles que conducen hasta el Fontán.
Lo interesante de este recorrido es que no hace falta seguir una ruta completamente definida. Las calles del casco antiguo invitan a desviarse, entrar en pequeñas plazas y descubrir edificios que quizá no aparezcan en las primeras páginas de una guía turística.
Además, muchas de las zonas más conocidas del centro están muy próximas entre sí, por lo que es posible conocerlas caminando tranquilamente durante una mañana o una tarde.
El Campo de San Francisco es uno de los grandes espacios verdes de Oviedo y una de las mejores opciones para pasar un rato sin gastar dinero. Está situado junto a algunas de las principales calles del centro y tiene una superficie aproximada de 90.000 metros cuadrados.
Sus caminos permiten hacer un paseo tranquilo entre árboles y zonas ajardinadas. También cuenta con diferentes elementos históricos y esculturas que merece la pena buscar durante el recorrido. Entre ellos se encuentran las ruinas de la antigua portada románica de San Isidoro y el monumento dedicado a Leopoldo Alas, Clarín.
Otro de los lugares más fotografiados del parque es la estatua de Mafalda. Sentarse junto a ella para hacerse una fotografía se ha convertido en una pequeña tradición entre quienes visitan Oviedo.
El parque también puede ser una buena opción para familias. Los niños disponen de espacio para caminar y jugar mientras los adultos disfrutan de un descanso en pleno centro de la ciudad.
Una de las características más curiosas de Oviedo es la cantidad de esculturas que pueden encontrarse en sus calles. Muchas son completamente gratuitas, naturalmente, porque forman parte del propio paisaje urbano.
Esto permite convertir el paseo por la ciudad en una especie de búsqueda. Se puede intentar localizar algunas de las figuras más conocidas y después continuar descubriendo otras menos famosas.
Entre las esculturas más populares se encuentra La Regenta, situada junto a la Catedral, además de la estatua de Woody Allen y la de Mafalda. Hay muchas otras repartidas por diferentes plazas y calles.
Para quienes viajan con niños, buscar las esculturas puede convertirse incluso en un pequeño juego. En lugar de limitarse a caminar de un monumento a otro, se puede preparar una lista y tratar de encontrar todas las figuras durante el recorrido.
La plaza del Fontán es uno de esos lugares que no necesitan una entrada para disfrutarse. Su arquitectura, sus soportales y el ambiente de sus alrededores la convierten en una de las plazas con más personalidad de Oviedo.
Es recomendable acercarse también a la zona del mercado y recorrer las calles próximas. Aunque comprar productos o sentarse en una terraza ya supone un gasto, pasear por el entorno y observar el movimiento cotidiano de la zona no cuesta nada.
Además, el Fontán permite conectar fácilmente con otras partes del casco antiguo. Desde allí se puede continuar hacia Trascorrales, la plaza de la Constitución o las calles que rodean la Catedral.
Para quienes prefieren naturaleza y buenas vistas, el Monte Naranco es uno de los mejores planes gratuitos que ofrece Oviedo. No hace falta pagar para disfrutar del monte, caminar por sus senderos o contemplar la ciudad desde las zonas altas.
El Naranco supera los 600 metros de altitud y se puede llegar hasta la parte alta tanto andando como en vehículo. Para quienes disfrutan del senderismo, subir caminando desde Oviedo supone además realizar una ruta con un cierto componente deportivo.
Una vez arriba, las vistas sobre la capital asturiana son uno de los principales atractivos. También se encuentra allí el monumento del Sagrado Corazón de Jesús, fácilmente reconocible desde muchos puntos de la ciudad.
El entorno del Naranco permite además combinar naturaleza y patrimonio. Allí se encuentran Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, dos de los grandes ejemplos del prerrománico asturiano.
Si quieres conocer uno de los monumentos más importantes de Oviedo sin pagar entrada, existe una posibilidad concreta: la visita a Santa María del Naranco es gratuita los lunes por la mañana, aunque sin servicio de guía.
Actualmente, la información oficial señala que el acceso gratuito se realiza los lunes por la mañana, con horarios que cambian según la época del año. El resto de visitas tienen una tarifa general de 5 euros.
Por tanto, puede ser una buena estrategia para quienes tengan flexibilidad durante su viaje. Se puede subir al Naranco, disfrutar del entorno, visitar gratuitamente el monumento durante ese horario y terminar la jornada recorriendo alguno de los caminos de la zona.
Conviene comprobar los horarios antes de desplazarse, especialmente si el viaje se realiza fuera de la temporada habitual.
Otra opción especialmente interesante en el Monte Naranco es el Centro de Recepción e Interpretación del Prerrománico Asturiano. La entrada al centro es gratuita y permite conocer mejor el contexto histórico de los monumentos que se encuentran en sus proximidades.
En su interior se explica la evolución del prerrománico asturiano mediante diferentes recursos gráficos y materiales. Es una visita interesante antes o después de conocer Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo.
Además, la propia ubicación del centro permite disfrutar de las vistas y acceder a diferentes rutas de senderismo del entorno.
La Fuente de Foncalada es otro de los lugares que se pueden conocer gratuitamente durante un paseo por Oviedo. Su importancia histórica hace que merezca la pena desviarse unos minutos para conocerla.
Lo curioso es que puede pasar relativamente desapercibida para quienes recorren la ciudad por primera vez. Precisamente por eso resulta interesante incluirla en una ruta diferente por el centro.
Después de visitar la fuente se puede continuar caminando hacia la calle Uría, el Campo de San Francisco o el casco antiguo. De esta manera se puede crear un recorrido por diferentes épocas de la ciudad sin necesidad de utilizar transporte.
No todos los lugares interesantes de Oviedo tienen que ser monumentos. La calle Uría es una de las principales arterias comerciales de la ciudad y recorrerla permite descubrir una parte diferente de la capital.
El paseo puede comenzar cerca de la estación y continuar hacia el Campo de San Francisco y el centro histórico. Aunque las tiendas pueden ser una tentación, mirar escaparates no cuesta nada y permite conocer una de las zonas más animadas de Oviedo.
También es una buena zona para combinar el paseo con la visita a algunas de las esculturas repartidas por la ciudad.
Otra alternativa gratuita para quienes quieren alejarse un poco del centro es el Parque de Invierno. Es un espacio especialmente apropiado para caminar y disfrutar de un entorno más tranquilo.
Desde esta zona parte además la Vía Verde de Fuso, que aprovecha el antiguo trazado ferroviario y permite realizar un recorrido a pie por un entorno natural. No es necesario completar toda la ruta para disfrutar del paisaje: se puede caminar durante un tiempo y regresar cuando resulte conveniente.
Este plan puede resultar especialmente atractivo para familias o para quienes viajan con perro, ya que permite combinar ejercicio, naturaleza y tranquilidad sin necesidad de realizar ningún gasto.
Si hay un plan que demuestra que no hace falta pagar para disfrutar de una buena experiencia turística, es subir al Naranco al final de la tarde y contemplar Oviedo desde las alturas.
La panorámica permite identificar algunos de los edificios y zonas que se han recorrido durante el día. Después de haber caminado por el centro, resulta curioso observar la ciudad desde otra perspectiva.
Si el día está despejado, la experiencia es todavía más interesante. Y no hace falta organizar una excursión complicada: basta con llevar algo de agua, ropa adecuada y reservar tiempo suficiente para disfrutar del paseo.
Otra forma sencilla de descubrir la ciudad es crear una ruta que una algunas de sus plazas más conocidas. La plaza de la Catedral, la plaza de la Constitución, el Fontán, Trascorrales, Porlier y la Escandalera pueden formar parte de un recorrido completamente gratuito.
Cada una tiene un ambiente diferente y permite descubrir distintas partes de la ciudad. Además, durante el trayecto aparecen calles comerciales, edificios históricos, esculturas y pequeñas plazas en las que merece la pena detenerse.
Es un plan especialmente apropiado para una primera visita, porque permite hacerse una idea general de Oviedo sin tener que dedicar dinero a entradas o actividades.
Una de las mejores maneras de ahorrar durante una escapada es entender que no todo lo interesante tiene que estar asociado a una entrada. En Oviedo hay suficientes calles, parques, plazas y espacios naturales como para llenar varias horas de actividades completamente gratuitas.
Una mañana puede comenzar recorriendo el casco antiguo y el Fontán, continuar con un paseo por el Campo de San Francisco y terminar en alguna de las calles del centro. Otra jornada puede dedicarse al Monte Naranco, donde se puede combinar senderismo, patrimonio y vistas panorámicas.
Y si la visita coincide con un lunes, también se puede aprovechar el acceso gratuito de Santa María del Naranco durante la mañana, siempre comprobando previamente los horarios vigentes.
Al final, viajar con un presupuesto reducido no significa necesariamente renunciar a conocer una ciudad. En Oviedo, buena parte de la experiencia está precisamente en caminar, observar y dejarse llevar por sus calles.
Así que, si estás buscando planes gratis para hacer en Oviedo, guarda el mapa durante unas horas, ponte calzado cómodo y empieza a caminar. Entre el casco antiguo, los parques, las esculturas, el Fontán y el Monte Naranco hay mucho que descubrir sin necesidad de sacar la cartera.

